Ghosting: Cuando el silencio es el grito más fuerte
Hoy quiero poner sobre la mesa un tema importante que seguramente escuchaste nombrar, pero que no siempre está del todo claro: el Ghosting. En el ghosting, ese “no ser nada” trae como consecuencia un duelo interrumpido. Hay un punto clave acá: las personas procesamos el rechazo social de la misma forma que el dolor físico. El ghosting duele porque deja una puerta abierta y la imposibilidad de darle un cierre; no existe un final claro y eso dispara la ansiedad de querer saber qué pasó, junto con la culpa de “¿qué habré hecho para que desaparezca?”.
Acá hagamos una distinción fundamental para que no cargues con esa culpa: el ghosting no habla de tu valor como ser humano, habla de que el otro tiene una incapacidad para gestionar emociones, despedidas o conflictos. Entonces, huye. Pongamos la mirada en tu propio valor y no en el daño que hizo el otro, sea una conducta consciente o inconsciente.
A partir de mi experiencia trabajando con personas, puedo configurar tres perfiles típicos (ojo: entender no es justificar):
La trampa de la búsqueda de respuestas
Revisar chats, el último “visto” o las historias en redes no es una búsqueda de la verdad, es un auto boicot. La respuesta ya la tenes: el silencio es la respuesta.
¿Cómo gestionar el “visto”? Acá te dejo tres puntos de partida para ordenarte:
El ghosting es información, no un misterio. Si te lo hicieron, ya sabés que esa persona no tiene la madurez o la estabilidad para sostener un vínculo con vos. Punto. El silencio es la respuesta más nítida que vas a recibir.
Y si sos vos el que está del otro lado, el que desapareció porque siente que la vida lo pasó por arriba y no podes ni con tu sombra, comprende que el aislamiento no es salida, es encierro.
En Niren trabajamos precisamente con esos momentos donde el hilo se corta o la crisis te desborda. No buscamos fórmulas mágicas, buscamos que recuperes tu eje, entiendas tus mecanismos de defensa y dejes de ser un espectador pasivo de tus propios vínculos.
Si el silencio te está aturdiendo (porque te lo hacen o porque lo hacés), es momento de hacer algo con eso. No esperes el mensaje que no va a llegar; arma vos tu propio cierre.
Lic. Gonzalo Nicolas Saez Miraldo